Fotógrafos de matrimonios: los mejores del mundo están en Extremadura.

Enrique Gil y Kiko Calderón son dos de los mejores fotógrafos del mundo, cuya especialidad en este arte es el de los matrimonios, pues son muy bien conocidos a nivel mundial y su trabajo es considerado uno de los de más alta calidad a lo largo y ancho del territorio mundial. Uno de ellos se encargó de realizar el trabajo de fotografiar el calendario 2016 de Cerrajero Malaga.

Lo más característico de su trabajo son los paisajes elegidos como base para la realización de su arte fotográfico, pues son considerados como los fotógrafos extremeños, haciendo alusión a los esplendorosos paisajes extremeños característicos de sus obras y que han sido objeto de muchos galardones en el amplio trayecto de su carrera.

Su trabajo es sumamente serio, pues la localización de los paisajes dado que es su sello, estos están dispuestos a recorrer grandes distancias en cortos periodos de tiempo para simplemente capturar la esencia del momento en el lugar adecuado. Así es como en 2015 se dirigieron a Valencia para un trabajo por comisión que les contrató para fotografiar el trabajo que realizan día a día.

Estos extraordinarios profesionales, tienen su sitio web, el cual se ha impulsado en la cima de las solicitudes para fotografías de bodas de toda la península ibérica, y partes del mundo, dado su reconocimiento en el ámbito nacional, esto los proyectó hasta un público de escala general y su reconocimiento se volvió internacional rápidamente, hasta tal punto que hoy en día están considerados entre los mejores fotógrafos del mundo, y no es para menos, ya que sus ilustraciones son extraordinarias.

Sus fotografías se encuentran por todo el mundo, y su distinción con el resto es absolutamente notoria, dejándonos llevar por la obviedad del elemento marital, los paisajes son lo que más caracterizan a estos dos espléndidos fotógrafos, ya que su foto refleja una especie de tundra en medio de Siberia, o la mejor expresión de un bosque selvático, en el cual una pareja manifiesta su amor entre sí y con la naturaleza de testigo. También han sido patrocinados que confiaron en ellos desde sus inicios.

Las fotografías arduamente luchan en su interior por darle protagonismo al romance por encima de un paisaje extremo que salvajemente destaca en cada instantánea, sin lugar a dudas algo digno de admirar y de conservar por el resto de la vida. Enrique Gil y Kiko Calderón te dan un momento que durará por el resto de tus días.